En las dos últimas décadas del anterior siglo, y por lo menos en la primera del presente, la ciudad de El Alto abrió un fecundo espacio para su incorporación --tímida en principio y posteriormente militante-- al quehacer nacional y a la expectativa internacional.Los acontecimientos sociales contemporáneos extendieron su asidero a estas afirmaciones.
Hace casi un año (el 22 de julio), la Ceja de El Alto fue el escenario de un hecho que definitivamente marcó historia en el contexto nacional: “El Gran Cabildo”, que se tradujo en una especie de consulta masiva acerca de la permanencia de la sede de gobierno en La Paz. Según estimaciones, el inédito conglomerado habría concentrado a dos millones de personas.
Esa manifestación se constituyó en el corolario para que la ciudad de El Alto ratifique su importancia política, social e inclusive económica en el país. Obviamente, los luctuosos hechos sucedidos el 2003 (durante el gobierno de Sánchez de Lozada) y también, aunque en menor magnitud, el 2005 (durante el gobierno de Carlos Mesa), le permitieron también irrumpir en el contexto internacional.
A ello se suma, y por evolución “natural”, su componente demográfico. De acuerdo con las proyecciones del Censo Nacional de Población y Vivienda de 2001, la ciudad de El Alto cuenta para el 2008 con 896.772 habitantes, es decir que ocupa el segundo lugar en el país, después del municipio de Santa Cruz, que alberga a 1.538.343 personas. Por su parte, la ciudad de La Paz tiene una población de 839.905 y Cochabamba 603.342 habitantes, todos en el mismo periodo.